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Neurodiversidad4:33 minOctubre 2026

Personas Altamente Sensibles (PAS) y Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS)

Por Angie Jh Moreno (Psicóloga)·Soy NeurodiverGente Colombia
En este hermoso storytelling animado con Google Flow exploramos qué es la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS), su relación con el paradigma de la neurodiversidad, por qué ocurren frecuentes errores y solapamientos diagnósticos con el autismo o el TDAH, y las claves clínicas para identificarlo correctamente.

Relación con la neurodivergencia, solapamientos clínicos, riesgo de diagnósticos erróneos y claves de identificación

En los últimos años, el término Persona Altamente Sensible (PAS) —acuñado por la psicóloga investigadora Elaine Aron en la década de 1990 bajo el constructo científico de Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS)— ha cobrado una visibilidad extraordinaria. Miles de personas adultas encuentran en esta descripción un primer alivio al descubrir que su vivencia no es una falla de carácter ni una debilidad emocional, sino una mayor receptividad biológica hacia los estímulos ambientales y sociales.

Sin embargo, en mi práctica clínica y en el ámbito de la divulgación neuroafirmativa en Colombia y Latinoamérica, observo con frecuencia una encrucijada delicada: la etiqueta PAS se utiliza a menudo como un refugio socialmente aceptable que, en muchos casos, termina camuflando perfiles autistas adultos no diagnosticados (especialmente en mujeres y personas socializadas como femeninas), TDAH o condiciones del neurodesarrollo que requieren apoyos y adaptaciones específicas.

En este artículo complementario al video animado realizado con Google Flow, analizo la relación real entre la SPS y el paradigma de la neurodiversidad, exploro por qué ocurren con tanta frecuencia los errores diagnósticos y te comparto criterios diferenciales basados en la evidencia científica contemporánea.

1. Relación entre la SPS y la neurodivergencia

Comprender el rasgo dentro del paradigma de la neurodiversidad humana

La neurodiversidad describe el hecho biológico de que no existe un cerebro estándar o “normal”. Toda la especie humana es neurodiversa, y las personas cuyos cerebros procesan la información de manera divergente a la media estadística dominante son reconocidas como neurodivergentes (Walker, 2021).

La SPS como rasgo neurobiológico innato

La Sensibilidad de Procesamiento Sensorial no es un trastorno mental ni una patología; es un rasgo de personalidad biológicamente fundamentado que se encuentra en aproximadamente el 15% al 20% de la población (Aron & Aron, 1997; Greven et al., 2019). Diversos estudios de neuroimagen funcional han demostrado que los cerebros con alta SPS presentan una mayor activación en la ínsula y en el sistema de neuronas espejo al procesar estímulos sociales y emocionales (Acevedo et al., 2014).

¿Es la SPS una forma de neurodivergencia?

Bajo la definición contemporánea de neurodivergencia, tener un sistema nervioso que procesa los estímulos sensoriales, cognitivos y emocionales con un umbral cualitativa y cuantitativamente distinto al promedio sitúa a la persona dentro del espectro neurodivergente. No obstante, no equivale automáticamente a un diagnóstico clínico de autismo o TDAH: comparten intersecciones sensoriales, pero obedecen a estructuras neurocognitivas que deben analizarse con rigor.

El dilema del estigma y la aceptación social

Identificarse como “persona sensible” suele percibirse en la sociedad como una característica poética, empática o deseable. Por el contrario, recibir la palabra “autismo” o “TDAH” todavía arrastra prejuicios médicos patologizantes y capacitistas. Esto genera que muchas personas adultas y profesionales de la salud se detengan en el concepto PAS por miedo a profundizar en una evaluación neuroafirmativa completa.

2. Por qué las personas y los profesionales se equivocan de diagnóstico

Solapamientos sintomáticos, sesgos clínicos tradicionales y camuflaje

La frontera entre la alta sensibilidad y otras condiciones del neurodesarrollo y la salud mental es uno de los terrenos más complejos en la psicología clínica actual:

Solapamiento con el Espectro Autista (TEA)

Tanto las personas autistas como quienes presentan alta SPS experimentamos sobrecarga sensorial ante luces fluorescentes, ruidos fuertes, texturas o multitudes, así como una necesidad biológica de aislamiento tras eventos sociales. Cuando un profesional desconoce cómo se manifiesta nuestro autismo con camuflaje social (masking) en la vida adulta, suele catalogar a la persona como “únicamente PAS”, ignorando nuestra necesidad de apoyos en predictibilidad, monotropismo o comunicación directa.

Solapamiento con el TDAH

La reactividad emocional profunda, la sensibilidad al rechazo (disforia sensible al rechazo o RSD) y la saturación ante ambientes caóticos son compartidas. Sin embargo, en el TDAH existe una alteración intrínseca en la regulación de la dopamina y las funciones ejecutivas (memoria de trabajo, inicio de tareas, gestión del tiempo) que la teoría de la SPS por sí sola no explica.

Confusión con Trastorno de Ansiedad y Fobia Social

El deseo de evitar fiestas ruidosas o reuniones masivas no surge necesariamente de un miedo irracional a la evaluación de los demás (fobia social), sino de una respuesta de supervivencia frente a la sobreestimulación acústica y visual. Tratar esto únicamente con terapia de exposición puede agravar la saturación del sistema nervioso.

Diagnósticos psiquiátricos erróneos de Depresión o TLP

El colapso por agotamiento sensorial crónico (burnout autista o agotamiento por sobreestimulación) se confunde con episodios de depresión mayor resistente a fármacos. Asimismo, la intensidad afectiva y los cambios en los niveles de energía suelen etiquetarse erróneamente como Trastorno Límite de la Personalidad o Trastorno Bipolar.

3. Cómo hacer para identificarlo: Criterios diferenciales

El modelo DOES de Elaine Aron y las distinciones neurobiológicas fundamentales

Para que una persona sea considerada con Sensibilidad de Procesamiento Sensorial según el modelo original de Aron, deben cumplirse de forma simultánea los cuatro factores del acrónimo DOES:

D

Depth of processing

Profundidad de procesamiento: tendencia a reflexionar de manera exhaustiva antes de actuar, conectar ideas complejas y analizar múltiples capas de información.

O

Overstimulation

Facilidad para la sobreestimulación: el sistema nervioso se satura rápidamente ante entornos caóticos, ruidos continuos o exceso de demandas simultáneas.

E

Emotional reactivity

Reactividad emocional y alta empatía: respuestas afectivas intensas tanto ante sucesos positivos como negativos; captación casi instantánea del estado emocional ajeno.

S

Sensing subtleties

Percepción de sutilezas: notar pequeños cambios en la iluminación, tonos de voz, aromas o detalles en el entorno físico que otros no registran.

¿Cómo diferenciar la SPS del Autismo y del TDAH en la adultez?

En consulta recomiendo evaluar estas tres dimensiones biográficas fundamentales:

1. Estilo de procesamiento atencional: Monotropismo vs. Procesamiento Global

Las personas autistas presentamos una atención monotrópica: canalizamos toda nuestra energía en un solo canal de interés profundo a la vez, y una interrupción imprevista nos resulta neurológicamente costosa o desestabilizadora. Una persona con SPS pura puede procesar con gran profundidad sin experimentar necesariamente esta resistencia rígida a la interrupción o el hiperenfoque monotrópico.

2. Comunicación social y la experiencia de la intuición

La persona con SPS suele captar las normas sociales neurotípicas de forma intuitiva y natural (a veces sintiéndose abrumada por complacer a todos). En nosotras las personas autistas, la comprensión social suele requerir un aprendizaje cognitivo explícito, lógico o memorizado (masking); además, nuestra forma de comunicarnos tiende a ser directa, literal y libre de dobles intenciones (problema de la doble empatía de Damian Milton, 2012).

3. Historia del desarrollo en la infancia

Indagar en los primeros años de vida es decisivo: ¿había movimientos autorregulatorios (stimming como aleteo, balanceo, dar giros sobre su propio eje, repetir oraciones, hacer sonidos con la boca, movimientos con los dedos de manos y pies, etc.)? ¿Existía necesidad estricta de rutinas o desregulaciones graves ante cambios escolares imprevistos? ¿Dificultades en la coordinación motora o en la modulación del tono de voz? Si estos elementos estuvieron presentes en la infancia, el cuadro apunta con mucha mayor probabilidad a que formamos parte del espectro autista o a una coocurrencia (AuDHD).

El camino hacia la validación y el cuidado del sistema nervioso

Ya sea que tu vivencia corresponda a una Sensibilidad de Procesamiento Sensorial innata o forme parte de una neurodivergencia autista o de TDAH, el objetivo primordial nunca es “desensibilizarte” ni forzarte a tolerar entornos nocivos. El verdadero bienestar radica en:

  • Implementar adaptaciones sensoriales activas: uso de auriculares con cancelación de ruido, gafas para luz azul, ropa sin costuras molestas y descansos regulares en silencio.
  • Poner límites a las demandas sociales externas: honrar tus propios ritmos biológicos sin culpabilidad por necesitar retirarte antes de un evento.
  • Acceder a una valoración profesional especializada: contar con una mirada clínica actualizada que no tema explorar el autismo en adultos y que valide tu historia sin sesgos ni patologizaciones.

Referencias bibliográficas

Acevedo, B. P., Aron, E. N., Aron, A., Sangster, M. D., Collins, N., & Brown, L. L. (2014). The highly sensitive brain: an fMRI study of sensory processing sensitivity and response to others' emotions. Brain and Behavior, 4(4), 580–594. https://doi.org/10.1002/brb3.242

Aron, E. N., & Aron, A. (1997). Sensory-processing sensitivity and its relation to introversion and emotionality. Journal of Personality and Social Psychology, 73(2), 345–368. https://doi.org/10.1037/0022-3514.73.2.345

Aron, E. N., Aron, A., & Jagiellowicz, J. (2012). Sensory processing sensitivity: A review in the light of the evolution of biological responsivity. Personality and Social Psychology Review, 16(3), 262–282. https://doi.org/10.1177/1088868311434213

Greven, C. U., Lionetti, F., Booth, C., Aron, E. N., Fox, E., Schendan, H. E., Pluess, M., Bruining, H., & Homberg, J. (2019). Sensory Processing Sensitivity in the context of Environmental Sensitivity: A critical review and agenda for research. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 98, 287–305. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2019.01.009

Homberg, J. R., Schubert, D., Asan, E., & Aron, E. N. (2016). Sensory processing sensitivity and serotonin gene variance: Insights into mechanisms shaping environmental sensitivity. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 71, 472–483. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2016.09.029

Milton, D. E. (2012). On the ontological status of autism: The ‘double empathy problem’. Disability & Society, 27(6), 883–887. https://doi.org/10.1080/09687599.2012.710008

Walker, N. (2021). Neuroqueer Heresies: Notes on the Neurodiversity Paradigm, Autistic Empowerment, and Postnormal Possibilities. Autonomous Press.

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